Unión.- Establecer
una cultura de excelencia requiere la existencia de un grupo directivo integrado
y unido permite a los directivos trabajar con fluidez y eficiencia. Aprender a
trabajar en equipo, tratar con sinceridad y claramente los conflictos,
deslindar las diferencias personales del trabajo diario, son requisitos
indispensables para lograr la unión del equipo directivo.


Participación.- Esta
cualidad es indispensable en el grupo directivo, ya que si no existe en el
nivel directivo mucho menos existirá en otros niveles. La excelencia en los
resultados requiere de la participación de todos los miembros de la empresa. La
administración participa implica la distribución del poder y la responsabilidad
y el compromiso entre los integrantes de la gestión.

Un equipo directivo justo y honesto es el
fundamento para la existencia de la calidad y la productividad. No podemos
exigir calidad ni productividad a los empleados, si existe una inadecuada
remuneración y un clima organizacional pobre.

Disposición
al riesgo.- El grupo de gerente debe estar decidido arriesgarse con valentía
toda las posibles desventajas que existe durante la gestión misma, además de
los ocasionados por cambios y las mejoras. Por otra parte debe poseer la
creación necesaria para mejorar en todos los ámbitos.
Valores.- El
reconocimiento y la práctica de los valores de la empresa y la seria convicción
y lealtad hacia la organización, la calidad y la gente son factores primordiales
para generar en todo el personal el compromiso y la lealtad de las cuales
depende el excito de cualquier compañía.